Prevención de defectos

No es posible evitar completamente la formación de rechupes. Sin embargo, sí es posible llevar los rechupes a las zonas exteriores de la pieza fundida mediante la adopción de medidas relacionadas con la colada y la fundición, el uso de materias primas adecuadas y varios agentes auxiliares.


Descripción general de las medidas clave para evitar los rechupes

  • Utilizar de forma constante la tecnología de alimentación en los materiales de fundición con intervalos cortos de solidificación, especialmente en aleaciones eutécticas. 
  • Calcular las mazarotas (p. ej., con el método de los círculos de Heuver) y aplicar los métodos de simulación de llenado de moldes y solidificación. 
  • Usar manguitos de alimentación aislantes y exotérmicos. 
  • Aumentar la disipación del calor local mediante la creación de enfriadores, la instalación de aletas de refrigeración o la introducción de bobinas de refrigeración (refrigeración interior). 
  • Evitar las grandes diferencias en el espesor de la pared y las transiciones bruscas de secciones transversales gruesas a finas. Los radios en particular deben ser suficientemente amplios. Se debe tener en cuenta la dirección de solidificación desde el momento en que se diseñan las piezas fundidas. 
  • Reducir el déficit de volumen total mediante la disminución de la temperatura de fundición. 
  • Cambiar la velocidad de enfriamiento mediante el uso de materiales para moldes con un buen coeficiente de difusión térmica. 
  • Si es posible, cambiar la composición de la aleación para lograr un déficit de volumen total inferior. En el caso del hierro fundido, por ejemplo, se debe intentar alcanzar el nivel de saturación cromática 1. 
  • Usar moldes compactados con la suficiente firmeza; en el caso del hierro fundido con grafito nodular, posiblemente se pueda prescindir por completo de la alimentación (método de regulación de la presión). 
  • Inoculación óptima. 
  • Tener en cuenta la temperatura de sobrecalentamiento y la duración de la colada, ya que cambia el estado de nucleación y, por tanto, la morfología de la solidificación. 
  • Colocar y dimensionar correctamente las entradas; deben estar situadas allá por donde vaya a fluir el material más caliente, es decir, donde se deba calentar la sección transversal del molde. 
  • Seleccionar entradas amplias para que la colada que fluye de vuelta a la pieza cuando el volumen se contrae pueda volver durante la expansión. Colocar las entradas lo más arriba posible, garantizando así que la distancia hasta la entrada sea la menor posible. 
  • Intentar alcanzar una presión hidrostática alta para la alimentación adicional. 
  • En el caso de la fundición de aluminio se debe comprobar la efectividad del refinado del grano y del refinado; utilizar una aleación diferente como, por ejemplo, aleaciones Al-Cu, también puede ser una solución. 
  • Reducir las temperaturas de inyección; lo mismo es aplicable a la temperatura del molde en la fundición a presión.

Fuente: "Guss- und Gefügefehler" (defectos estructurales y de fundición) de Stephan Hasse

 

Garantizar una solidificación direccional desde la parte de la pieza fundida que está más alejada del bebedero hasta el lugar donde se produce la solidificación final para que la formación de rechupes se lleve a las zonas exteriores de la pieza fundida o al sistema de entrada y alimentación.